Recuerdo que tenia siete años y que no entendia porque la gente estaba en la Plaza de Mayo, que estaban celebrando, que era lo que pasaba.
Recuerdo, dias despues, que un compañero de clases falto por un tiempo y no supimos porque hasta que nos enteramos que su padre habia muerto en Malvinas.
Recuerdo cantar el himno a las Malvinas todas las mañanas, formados en el patio, antes de empezar las clases, con la escarapela casi todos los dias.
Recuerdo la famosa frase, “Que vengan el principito”.
Con el tiempo, no se porque, comence a querer esas islas que muy poca gente conocia antes de la guerra, y con los años comence a buscar e investigar cada vez. Busque, y busco, informacion de los dos lados, las dos versiones, tratando de comprender que pasaba en el momento y que pensaban los que fueron a combatir, tanto los argentinos como los ingleses.
Bea tiene otros recuerdos de la guerra de Malvinas. Ella veia a los soldados pasar por enfrente de su casa, con miedo y sin saber bien a lo que iban.
Bea recuerda las noches que tenian que tener las luces apagadas completamente, tapando las ventanas, evitando que salga cualqiuer vestigio de luz por las ventanas y puertas.
Bea recuerda estar en la ria de Rio Gallegos y ver que salia un numero de aviones y que volvian menos aviones.
Bea recuerda, anos despues del conflicto, comprar un chocolate y al abrirlo, aparecia una imagen de la Virgen Maria. Ese chocolate, supuestamente, era para los soldados.
Bea recuerda los ensayos en el colegio en el caso que suene la sirena.
Bea recuerda el sonido de los helicopteros y la sensacion horrible que todavia hoy, cuando pasa algun helicoptero cerca, ella siente.
Eso es Malvinas para los argentinos. Algunos es solo un recuerdo. Otros todavia lo siguen viviendo, de alguna manera u otra.